Talento, cuestión de “luces”

Últimamente en el mundo de los Recursos Humanos se habla mucho de talento. Que si las dificultades que nos vamos a enfrentar para encontrarlo, atraerlo, retenerlo, fidelizarlo, engage…. y una larga jerga que se puede resumir en “Busca a los mejores, para ser el mejor”. Pero, ¿qué es exactamente eso que llaman los gurús “talento”? ¿Qué les distingue de los demás? Tras estas preguntas lanzadas al aire he realizado un brain storming y he dicho: “Empecemos por el principio, ¿qué dice la jefa, es decir, la RAE?”

Talento:

1. m. inteligencia (‖ capacidad de entender).

2. m. aptitud (‖ capacidad para el desempeño o ejercicio de una ocupación).

3. m. Persona inteligente o apta para determinada ocupación.

¡Sorpresa! ¿Parece que mucha gente podría entrar en esta definición, no? Todo aquel que realizara un buen desempeño de sus labores sería un pequeño talento. Definición que no parece no cuadrar con lo que proclaman los de Recursos Humanos sobre Talento, que resulta parecer más una búsqueda del Messi o el CR que de un trabajador óptimo. Así pues, en un ataque de ingenio, creo conveniente realizar una distinción entre talento en minúscula y Talento en mayúscula realizando un símil con las luces que podemos encontrar en el coche.

talento -luz de cruce

En este apartado entraría todo aquel trabajador que tiene un buen desempeño y que, por tanto, sabe realizar eficientemente su trabajo. Son el pilar fundamental de las empresas, ya que son los ejecutores, los que consiguen que los proyectos sigan adelante. Su actividad es reactiva, aunque tengan aptitudes y actitudes para proponer ideas. 

Talento – luces largas

Aquí entrarían los Messis que comentaba anteriormente. Personas proactivas, con visión de futuro, que saben anticiparse, en definitiva, que pueden ver más allá de los primeros metros. Los líderes ideales para dirigir proyectos y aportar el punto diferenciador entre una organización y su competencia. 

Algunas empresas parece que tengan la tendencia de querer colapsar sus organizaciones de estos últimos cuando seguramente como ocurre en el fútbol si juntas dos estrellas que quieren destacar por encima de lugar a choques peligrosos para el rendimiento. La creación va muy de la mano de un buen grupo de trabajo y de saber gestionar talentos y Talentos. De ahí que tengamos que saber qué tipo de luces y cuando las necesitamos para llegar a nuestro destino.

Ya veis, es todo una cuestión de luces.

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¿Por qué cambiar? ¡Si así estamos bien!

Algo recurrente que todos habremos notado es el miedo que tienen muchas personas ante lo desconocido. No hace falta pensar a gran escala. Pensemos simplemente cuando se da una modificación en redes sociales. Siempre surgen personas comentando que si lo anterior estaba bien, ¿por qué cambiarlo? Ante esta actitud ¿se podría decir que muchas de esas personas en general recelan ante situaciones de cambio?

¿¡CAMBIO!?

Durante mis estudios de la carrera de Filosofía, había un autor danés llamado Kierkegaard que me llamó mucho la atención por su concepto de angustia. A pesar de sus muchas definiciones, podríamos decir que para él la angustia es un miedo que surge ante el campo de posibilidades que se nos abren y el tener que tomar decisiones sobre ellas. Es un poco el miedo que le surge a muchas personas: ante cambios constantes, tener que ir tomando decisiones y no saber qué puede pasar luego les genera ansiedad.

A este tipo de miedo se enfrentan muchas personas diariamente en sus puestos de trabajo. Los cambios son el orden del día y a veces no es sólo que no sepan gestionarlo sino que las propias organizaciones no tienen herramientas para ello. Pero empecemos por el principio:

¿A qué tienen miedo?

Miedo a lo desconocido:  Como nos encontramos ante un mundo globalizado, tecnológico y que cambia a una velocidad vertiginosa, la situación de incertidumbre laboral empieza a ser el pan de cada día. El puesto de trabajo como se ha entendido hasta ahora donde tenía un lugar fijo de trabajo y trabajarías allí durante décadas desaparecerá lo que provoca un miedo constante en las personas.

Miedo a las consecuencias: tomar una decisión supone elegir una opción entre otras y por tanto, las consecuencias de cada una de ellas serán distintas y el desconocimiento provoca ansiedad.

Miedo al fracaso: la posibilidad de no estar a la altura de los cambios, produce cierto recelo en las personas dando lugar a una actitud de rechazo.

Posturas fatalistas: Ante los cambios, hay personas que mantienen una actitud negativa lo que puede influir en las personas de su alrededor y también a ella misma, alimentando sus miedos.

¿Qué se puede hacer por nuestra parte?

Comunicación 

¿Habéis jugado alguna vez al teléfono roto? Básicamente una persona empieza diciendo rápidamente una palabra en el oído de otra y esa se la tiene que decir a otra y así sucesivamente. ¿Resultado? La palabra inicial no tiene nada que ver con la final. Si no hay una buena comunicación y no se explica con detalle los cambios y cómo se van a desarrollar dentro, la inseguridad que va a dar lugar esa situación creará un mal clima laboral afectando al rendimiento de los trabajadores.  Crear un clima de confianza y de colaboración será una buena herramienta para minimizar los problemas que puedan surgir en la organización ante personas que temen a lo desconocido. Porque la comunicación debidamente gestionada es una gran herramienta de gestión ya que ayudará a ejecutar decisiones futuras.

Pero no basta simplemente con comunicar, porque una comunicación mal hecha puede dar lugar a generar más incertidumbre aún que antes. Una buena comunicación si además la quieres hacer estratégica supone un serio y responsable trabajo ya que no vale con informar a los trabajadores sino que tiene que tener un seguimiento y cierta continuidad sobre las acciones y estrategias tomadas en una organización. De ahí que sea aconsejable, en el momento que decidas que la comunicación debe ser un elemento clave en tu organización, crear un plan estratégico de comunicación realizando los siguientes pasos:

 1. Analizar el estado de la organización

 2. Objetivos y programación del plan

3. Implantación

4. Evaluación.

¿Y vosotros? ¿Consideráis la comunicación una herramienta estratégica?

Los grupos & la comunicación eficaz

La afirmación sobre que vivimos en una sociedad globalizada resulta ser un hecho, lo que supone que ya en la actualidad se busque a personas que estén capacitadas para trabajar con compañeros de diferentes culturas y países. Este hecho resulta de vital importancia porque nosotros no trabajamos ajenos a los demás, sino que formamos una red, tanto en el nivel profesional como en el personal y el buen funcionamiento de nuestra red va a afectar a nuestra felicidad.

Vivir en sociedad implica vivir rodeado de grupos y estar integrado en otros. No tenemos acaso todos nosotros grupos de whatsapp de compañeros de estudio, de trabajo, de la infancia, compañeros de cervezas, familia… ¡Nuestro móvil no para de vibrar a lo largo del día! Esto no es más que la creación de grupos informales en los que nos hemos ido uniendo. Para nosotros, pertenecer a un grupo es muy importante porque forma parte de nuestra socialización. Las personas somos seres esencialmente comunicativos y necesitamos relacionarnos. Pero, ¿cómo son esas relaciones? ¿Son sanas?

En la actualidad, el mobbing o acoso laboral es un problema con el que se enfrentan las empresas ya que afecta tanto a la persona, como a la organización y a la sociedad. El mobbing lo podemos entender como el ataque a un empleado independientemente de sus características, intencional, persistente y con cierta intensidad. A pesar de ser este tema muy importante, he pensado centrarme en aquellas actitudes más leves, que no tienen consecuencias tan graves pero que pueden aparecer con frecuencia y que afectarían notablemente al clima laboral. ¿Cuáles entrarían dentro de este saco?

– Rechazo social: se ignora a una persona pero no se siente perseguida ni atacada.

-Estrés generado por trabajar bajo presión o en ambientes competitivos.

-Conflictos con los compañeros.

-Padecer un jefe con una personalidad complicada

-Conflictos interpersonales puntuales entre dos individuos del mismo poder.

-Conflictos laborales en los que está afectado un grupo de trabajadores.

Si os percatáis, todas estas situaciones se pueden dar habitualmente en el lugar de trabajo y por supuesto, va a afectar en el rendimiento de la persona y en su moral. De ahí la importancia de preguntarnos: ¿Se puede evitar o prevenir?

Yo propongo algo de lo que se viene hablando en la actualidad como es: la importancia del desarrollo de la inteligencia emocional.

Y te preguntarás…¿Y eso qué es? ¡Si suena a libro de autoayuda! Pues bien, según algunos investigadores la identifican como la clave para que nuestras relaciones e interacciones sean un éxito y resulten beneficiosas para todas las partes implicadas.

¿Suena a producto milagroso verdad? Pues es algo que podemos mejorar, ya que es una capacidad humana. Según el doctor en psicología Hendrie Weisinger, conseguiremos desarrollar gracias a la inteligencia emocional tres pilares que dan lugar a un ambiente laboral saludable:

1) Comunicación eficaz

2) Desarrollo de la experiencia interpersonal

3) Ayudar a los demás a ayudarse a sí mismos.

En este post voy a centrarme en el primer punto. Nadie negará que todos nos comunicamos con los demás seres ya sea verbal o no verbalmente, ya que nuestra comunicación es necesaria para crear conexiones que a su vez forjarán relaciones. Pero esta herramienta cotidiana no siempre se realiza de manera óptima. ¿Cómo se comunica eficazmente? Aquí te comento algunas claves que he podido encontrar:

-Exterioriza tus pensamientos y emociones: es importante aprender a transmitir con claridad y sinceridad lo que queremos, sentimos y pensamos.

-Escucha activa: Al igual que tú debes transmitir, también debes ser capaz de escuchar lo que te expone otro compañero con una actitud interesada.

-Asertividad: ser capaz de defender tus opiniones y sentimientos de forma directa, correcta y honesta.Implica de igual forma el derecho de las otras personas a compartir sus emociones y pensamientos de la misma forma.

-Actitud crítica: ser capaz de compartir de forma constructiva nuestra opinión acerca de las ideas y actos de otra persona.

-Trabajo en equipo: ser capaz de crear una comunicación óptima cuando se da una situación de grupo.

Parece que si encontramos a una persona con este carácter lo querríamos cerca de nosotros, ¿no creéis? ¿Qué opináis vosotros? ¿Os comunicáis eficazmente?

Giro copernicano

¡Buenos días!

He decidido hacer borrón y cuenta nueva y darle un cambio de rumbo al blog. Lo único que he mantenido ha sido el post de presentación, aunque este va a tener esa función y además de una forma más extensa. Pero bueno, ¿nunca viene de más ampliar información, no?

Al principio pensaba hacerlo algo más serio, pero, ¿qué demonios? Los blogs sirven para contar algo en primera persona, desde tu experiencia, desde tu prisma, de ahí que haya decidido, ahora que estoy en el inicio, cambiar el formato. Además, ¿no estamos hartos de escuchar que la comunicación llega mejor a través de los sentimientos? Pues eso vamos a hacer. Este espacio va a ser mi nube-diario relacionado con los recursos humanos y mi acercamiento a este campo. Me presento:

Me llamo Laura, estoy a punto de cumplir 23 primaveras en poco más de un mes y me considero una persona inquieta. Siempre me ha gustado conocer un poco de todo, he mantenido una actitud curiosa ante lo nuevo y no rechazo lo que no cuadre con mis opiniones (¡ojo! Siempre y cuando no atente contra los derechos de las personas).

Haciendo balance de mi adolescencia encuentro que era una apasionada de las matemáticas, me parecían un juego donde los números (y algunas letras) eran sus fichas. Al llegar al instituto mi parte “humana” salió a relucir. Me gustaban (y me gustan) las ciencias, he tenido la suerte de tener en casa a una química y he podido disfrutar de experimentos y certámenes que me han hecho aprender y disfrutar mucho. No obstante, siempre las he encontrado algo impersonales. ¡Me imaginaba pasando 10 horas en un laboratorio frío y me daban escalofríos! Más allá de esta broma, al final las veía reducidas a problemas y soluciones sin terminar de ver el fin.

Fue en la Lengua y en la Filosofía donde empecé a plantearme cuestiones que me fascinaban: Análisis de textos donde trabajábamos temas actuales, el razonamiento humanos, qué es lo que nos hace humanos, qué es lo que nos diferencia entre nosotros…y me tocó dentro. Así fue como contra viento y marea entré a estudiar filosofía sin saber muy bien que me encontraría. Considero que es una carrera muy, muy,muy infravalorada. También considero que está mal gestionada y que debería complementarse con otra carrera (sugerencia que sí se hace en países como Reino Unido donde hice mi Erasmus). Fue allí, en mi estancia por tierras frías donde verdaderamente descubrí el potencial de la filosofía y confirmé que el runrún que me había estado acechando a lo largo de un año podía convertirse en realidad: ¿por qué no los recursos humanos?

He podido comprobar que carreras catalogadas como humanísticas tienen un espacio en empresas, situación que aquí en España parece impensable porque tendrías que acabar de profesor. La profesión de educador es muy bonita y he tenido la suerte de poder aplicarla durante años dando clases particulares. Pero la idea de estancarme en una profesión durante mínimo 40 años me parecía aterradora. Quiero tener la oportunidad de ir creciendo continuamente, de formarme, aprender cosas nuevas, aportar a otros… Pero sobre todo, de relacionarme con personas. Porque me fascinan. Es algo que no sé de donde me viene, pero me acuerdo de jovencita cuando me leí algún libro de Oliver Sacks sobre personas con enfermedades raras (“el hombre que confundió a su mujer con un sombrero”) que quedé asombrada de lo interesante que pueden ser los hombres y las mujeres. También las biografías, los hitos de la humanidad, ¿Qué es lo que tenían de especial? ¿Tenemos todos algo que nos diferencia? ¿La persona talentosa nace o se hace? ¿Qué es lo que marca el éxito? ¿Qué te hace ser más capaz o menos?

Así surgieron una serie de preguntas que me hicieron interesarme por los Recursos Humanos y por ello, hice una entrevista con el director del Máster de Alicante y entré en este gran proyecto. En el próximo post contaré un poco mis pasos por este mundillo. Unos pasos que van por un camino por el cual hay mucho que recorrer.

¡Un abrazo prosumidores!

Presentación

¡Buenas tardes!

Me llamo Laura Martínez y me propongo, dado mi inicio en el máster de Dirección y Gestión de los Recursos Humanos empezar un blog donde poder comentar temas de actualidad sobre este campo. Este blog tiene como misión a su vez un mayor acercamiento al mundo 2.0 más allá de las redes sociales como son Facebook o Linkedin. Dar a conocer de forma cercana algunas novedades de los RRHH, modelos que han llevado acabo empresas que han resultado exitosas y debates que se den hoy por hoy, como por ejemplo, la importancia del salario emocional.

Espero poder aportar un granito de arena al conocimiento de este campo aunque sólo sea para poner en común temas que a lo mejor el lector no supiera.

¡Un saludo y nos vemos en la nube!